Tomioka Tessai (1836-1924)

Fecha 1907

Editor Unsōdō

Miniaturas


Este ukiyo-e pertenece a la  serie "Flores de las cuatro estaciones" (Shiki no Hana), publicada en 1907 (el año 40 de la era Meiji) por la prestigiosa editorial Unsōdō de Kioto. Aunque acertadamente señalas a Tomioka Tessai (1836-1924) —y efectivamente fue Tessai quien supervisó, recopiló y selló esta obra para su publicación—, es vital destacar que los diseños originales de la serie se basan en las pinturas clásicas de la escuela Rinpa, concretamente en maestros botánicos como Sakai Hōitsu y Suzuki Kiitsu. Tessai, famoso mundialmente por su pintura de estilo Nanga cargada de pinceladas gruesas, expresivas y casi caóticas, adopta aquí una labor editorial excepcional, canalizando a la perfección la elegancia contenida, limpia y decorativa de sus predecesores.

El formato de esta pieza nos desvela de inmediato su origen y función: no es una lámina individual (ōban) concebida para enmarcarse en la pared, sino una página doble extraída de un ehon (libro ilustrado japonés) o de un suntuoso álbum en formato de acordeón. Por este motivo, se aprecia con absoluta claridad la línea de pliegue vertical que divide la composición por el centro, así como los discretos caracteres caligráficos en el margen inferior izquierdo que indican el número de página, "四十三" (43). Este método de encuadernación obligaba a los impresores a diseñar composiciones maestras que funcionaran armónicamente tanto si se observaban como páginas individuales o como una sola imagen panorámica desplegada.

Visualmente, la estampa es un triunfo absoluto de la ilustración naturalista, logrando un equilibrio perfecto entre la precisión científica y el refinamiento estético. En la mitad izquierda domina la escena una planta de vibrantes flores amarillas y grandes hojas grisáceas, que recuerda fuertemente a especies ornamentales como el Farfugium japonicum (tsuwabuki en japonés), acompañada en la parte superior por unas delicadas ramificaciones de hojas compuestas y semillas. En la mitad derecha, la paleta cromática vira hacia una exquisita planta de flores púrpuras en forma de estrella con un prominente y cónico centro amarillo, un rasgo anatómico inconfundible de las solanáceas silvestres como el Solanum lyratum (hiyodori-jōgo), escoltada en la zona inferior por unas pulcras y sencillas flores blancas.

A nivel técnico, la obra ilustra a la perfección por qué la editorial Unsōdō sigue siendo una institución legendaria en el arte del grabado en madera. A diferencia de las dramáticas escenas teatrales que exigen oscuros fondos nocturnos y alto contraste, aquí el color crudo del papel funciona como un inmenso y sereno espacio negativo que eleva la pureza del diseño. Los finísimos trazos de contorno de los bloques de madera y la aplicación experta de tintas planas y suaves revelan una intención puramente contemplativa. Es una hermosa meditación visual sobre la flora nipona, donde la precisión técnica del tallador rinde un sosegado homenaje a la frágil e imperecedera belleza de la naturaleza.