El enigma de Sharaku

 

Fukkoku ukiyo-e

 

 

14. Nakayama Tomisaburō como Miyagino

Formato: Ōban  / Fondo de mica negra (kuro-unmozuri)

En cuanto a esta estampa, me atrevería a situarla en la cima de las obras de Sharaku que retratan actores de papeles femeninos (onnagata). A tal punto me parece una obra maestra. Corresponde al papel de Miyagino, quien busca vengarse del asesino de su padre, Shiga Daishichi (estampa nº 11), junto a su hermana menor Shinobu (estampa nº 13), en la obra Katakiuchi noriai-banashi representada en el teatro Kiri-za en el quinto mes del año Kansei 6.

Nakayama Tomisaburō era un actor apodado O-nyo-Tomi («Tomi la delicada/femenina»). Poseía una peculiaridad lánguida y seductora en sus movimientos sobre el escenario, sus ademanes y su dicción, manifestando en ellos una gracia femenina que lo convirtió en un onnagata muy popular en su época. Que un actor con ese estilo tan particular haya quedado plasmado en una pintura con tanta viveza e intensidad es un auténtico prodigio, una pieza que hace sentir de lleno la genialidad de Sharaku.

Tanto en los rasgos faciales como en las líneas de los hombros, el gesto de alzar la mano izquierda y el trazo de los dedos, se puede afirmar que plasma fielmente el estilo escénico y el carácter de Tomisaburō. Su rostro alargado, las cejas arqueadas hacia arriba, los ojos pequeños, la barbilla pronunciada y la boca diminuta transmiten, dentro de su singular extrañeza, una impresión brillante y estilizada. Además, la actitud sosegada de toda la figura envuelve al espectador en una atmósfera de calma y armonía.

El arte de Sharaku no solo retrata a la persona y su virtuosismo interpretativo: incluso siendo apenas un retrato de medio cuerpo, consigue transmitir de lleno la atmósfera del escenario.

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