El enigma de Sharaku

 

Fukkoku ukiyo-e

 

 

6. Sawamura Sōjūrō III en el papel de Ōgishi Kurando

Formato Ōban / Impresión sobre fondo de mica negra (kuro-unsa-zuri)

Este rol corresponde al de un galán bien parecido en la obra Hana-ayame Bunroku Soga, representada en el teatro Miyako-za en mayo del sexto año de la era Kansei (1794). A primera vista, la estampa puede parecer común, pero se trata de una obra excelente. La razón radica en que la singularidad del arte de Sharaku no consistía en limitarse a plasmar la apariencia del actor, sino en captar su talento artístico, su rango escénico, su temperamento humano e incluso la auténtica naturaleza de su papel, algo que ningún otro artista lograba alcanzar.

Esa verdadera esencia artística de Sharaku se despliega con plenitud en este grabado, y es precisamente lo que lo convierte en una obra maestra. A simple vista, es solo el busto de un samurái que sostiene un abanico abierto. Su gama cromática es en extremo simple: prácticamente solo tres colores principales, el morado oscuro del kimono, el dorado del abanico y el fondo de mica negra. Pese a ello, el rostro de Sōjūrō que resalta aquí captura con total fidelidad el porte del actor, de quien se elogiaba su apostura varonil.

Asimismo, la tensión en la curva del contorno facial que baja desde la ceja izquierda (hacia el espectador) hasta la barbilla, sumada a la firmeza y volumen del rostro, resulta admirable. En las crónicas de la época se decía de Sōjūrō que poseía una mirada apacible que ocultaba en su fondo una intensa vehemencia; en sus ojos firmes y su boca tensa y apretada se aprecia la fidelidad con la que el pintor retrató dicha cualidad. Lo que dota de vitalidad a este retrato sereno y aparentemente sobrio es el gran abanico dorado desplegado ante el pecho, muestra de la agudeza cromática de Sharaku.

Sawamura Sōjūrō III fue el segundo hijo de Sōjūrō II y hermano menor de Ichikawa Yaozō III (también retratado por Sharaku). Fue considerado uno de los actores de roles masculinos principales (tachiyaku) más destacados de su época. Falleció en marzo del primer año de la era Kyōwa (1801) a los 49 años.

←