El enigma de Sharaku

 

Fukkoku ukiyo-e

 

 

8. Ōtani Oniji II como Edohei

Formato: Ōban / Fondo de mica negra (kuro-unmozuri)

Esta es una de las obras más célebres y representativas de Sharaku. Muestra al personaje que aparece en la obra Koi nyōbō somewake tazuna, estrenada en el teatro Kawarazaki-za en mayo del sexto año de Kansei (1794), donde interpreta al secuaz del villano Washizuka Happeiji. Siendo parte de la facción malvada, con solo echar un vistazo a la estampa se percibe con total nitidez el carácter propio del antagonista (katakiyaku), tanto en la fisonomía de Ōtani Oniji como en su pose. La boca, torcida forzadamente en una línea recta y tensa; los dos ojos siniestros delineados con un maquillaje angular rojo (beniguma); y la expresión de ambas manos abiertas de golpe poseen una fuerza que atrapa por completo al espectador.

Prácticamente no existe otra estampa que capture con tanta intensidad y tensión el instante culminante de un villano. Dicha tensión surge de dibujar el rostro en primer plano y de gran tamaño, concentrando allí todo el peso visual, lo que abruma por su potencia. Aunque el dibujo de ambas manos pueda parecer algo antinatural, esto es más bien un elemento necesario para construir la atmósfera y no supone ningún defecto.

Más aún, uno de los factores que convierten a esta obra en una obra maestra radica en su colorido. Al no tratarse de un gran jefe villano sino de un esbirro despreciable, es habitual en el kabuki vestir a estos personajes con un estilo vulgarmente llamativo, y ese matiz se refleja a la perfección aquí: la base marrón rojiza (bengara) con rayas amarillas es estridente, al igual que el rojo del cuello interior y el verde oscuro del reverso del kimono. Esta estridencia acentúa todavía más lo repulsivo y siniestro de su rostro. Es una obra idónea para apreciar de forma directa y franca el arte de Sharaku.

←